Las órbitas de Erebus intersectaban, cada ciclo, el plano morado de Cassiopeia. Allí, el sol azul reverberaba contra las cúpulas cristalinas, las torres plateadas y los navegantes que flotaban entre las calles suspendidas en el aire en propulsore...
Sus pasos resonaban en el andén húmedo, un eco que parecía tan ansioso como su corazón. Lucía apuró su paso, una mano ceñida al bolsillo y la otra apretando el paraguas roto que había sido testigo de su última discusión con la vida. Afuera...
Cuando la tormenta arrasó la llanura de Verth, solo quedaron esquirlas de hielo sobre el pasto y la silueta de la posada de Lórien, una posada que de tan rústica parecía perpetuamente moldeada por las manos del viento. Los viajeros solían esq...
Cuando el crepúsculo se cuela entre las ramas de los alcornocales, mis pensamientos gustan de deslizarse por susurros antiguos. ¿Era amor lo que sentí en aquel claro de luna, o una fiebre más honda, silente y voraz? No sabré decirlo a nadie, ni...
La sala estaba impregnada de un perfume a madera bruñida y barniz antiguo, de ese aroma dulce y punzante que parece quedar atrapado entre las rendijas de los bancos y las cortinas pesadas del teatro. El piano, majestuoso y negro, reposaba bajo el f...
Era el año 1813. En el sombrío y elegante Dresden, donde las sombras de la guerra se mezclaban con la bruma de los ríos y la fragancia de los tilos en flor, Julia von Rabenau caminaba por la galería de mármol del Teatro de la Ópera. Su paso, d...
La cámara era pequeña, y a ella sólo llegaba la luz opaca de la luna filtrada por los visillos de lino, antiguos, deshilachados en los bordes, testigos de otros cuerpos y otras noches. En la calle, el bullicio de Hamburgo dormía su mitad de vida...
En la Ciudad Diamante, donde el cielo era un domo de cristal y el viento apenas un susurro simulado, todo parecía construido para la eternidad: los rascacielos de metal traslúcido, los puentes colgando sobre avenidas flotantes y los parques en alt...
Nathan se quedó quieto frente a la esquina iluminada por el último resplandor dorado del atardecer sobre la estación central. Hacía frío, y la ciudad vibraba en las fronteras indefinidas entre el día y la noche. Nathan se apoyó contra el hier...
La humedad se deslizaba como una lengua lenta sobre las losas del claustro. Allí, bajo el ocupado dosel de nubes y encinas centenarias, el tiempo parecía plegarse; el instante inaugural de la primavera apenas era un suspiro, una promesa equívoca ...
No sé exactamente qué me retuvo aquella tarde en el parque, cuando la niebla resbalaba entre los arbustos y las sombras comenzaban a alargarse. Siempre he confiado en mi instinto, y sin embargo, esa tarde lo ignoré por completo. En el aire flotab...
La estancia es larga y todos sus muros guardan secretos. Son las ocho de la tarde en Berlín, el aire de junio embriaga los sentidos, y un instante fugaz en la mira de la memoria puede nunca regresar. Entre los ventanales altos, la luz se filtra don...
El perfume de la Tinta Azul
La vieja Cartuja de Maguncia reposa junto a las aguas oscuras del Rin, y sus campanas, gastadas por los siglos, aún saben convocar a los fantasmas del tiempo. Allí es donde empieza este relato, una confesión suspend...
Nunca supe si la pasión tenía música, o si era el mismo silencio de las tardes en que el tiempo se detenía para que la memoria tiznara de colores aquellas escenas que guardo, intactas y dolidas, en el rincón más cálido de mi pecho. Y sin emba...
Dijeron que el amor era una función biológica, una reacción químico-eléctrica en los sistemas límbicos. Dijeron también que, en su versión robótica, era un error de programación, una anomalía para la que los fabricantes no estaban prepara...
Los días iguales se deslizan, pausados y líquidos, sobre la faz impasible de la ciudad. El metro ruge bajo la avenida principal; arriba, dos bandadas de palomas ruedan en el aire antes de caer de nuevo entre la suciedad gris de las plazas. Hay aro...
El río Nahe serpenteaba entre colinas cubiertas de encinas y sauces como una vasta guirnalda líquida. A la luz mortecina de la luna menguante, sus aguas parecían convertidas en platino bruñido, reflejando un firmamento poblado solo de sombras y ...
La niebla se acurrucaba contra las paredes de piedra de la vieja ciudad como un amante tímido. Nadie podía ver los pasos que seguía Gabrielle bajo la lluvia fina, sólo sentir la vibración apenas perceptible de los adoquines, acompañando su pas...
En la bruma dorada de una tarde demasiado calurosa para la estación, la catedral de Fráncfort parecía arder bajo los destellos naranjas del otoño. Eli avanzaba bajo los pocos árboles que resistían aún el embate de los coches y las prisas, per...
El reloj del gran palacio de Viena repicó once veces, y su eco flotó a través de las galerías, ascendiendo por los vastos corredores como el suspiro de una dama fatigada por el amor y el protocolo. Bajo la pálida luz de la luna, la ciudad respl...
Nunca supieron exactamente quién colgaba la ropa en el patio interior de la manzana. Era fácil pensar que fuera la anciana del tercer piso, la pelirroja que siempre llevaba cardigans aunque estuviera a treinta y seis grados; o quizás el muchacho d Leer más...
El hangar palpitaba con un azul frío, punteado de destellos ámbar conforme drones de mantenimiento escaneaban las balizas de la nave Aquila Prime. En la lejanía, la estrella binaria de Eos hacía vibrar el cielo con su dualidad incandescente y mor Leer más...
En el salón apenas iluminado por la lámpara de mesa, Nora demoraba sus dedos sobre el cuello de una botella de vino abierta hacía demasiado. El día había traído consigo la llovizna persistente que pegaba las hojas de los castaños a las baldosa Leer más...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...
El reloj dio las once con un único y seco campanazo metálico; todo el barrio pareció detenerse en ese segundo suspendido, hasta que el murmullo del bar volvió a crecer y la música rellamó atenciones dispersas. Tania se recargó en la barra, tem Leer más...
La terraza del Club Zíngara, encaramada sobre los tejados de la ciudad vieja, vibraba esa noche con el sabor invencible de la víspera de San Juan. La música –un latido inagotable de tambores y sintetizadores– se deslizaba entre los cuerpos sud Leer más...
El fuego de la lámpara apenas alcanzaba a domar la penumbra en la biblioteca circular. Magnus no se movía; su silueta parecía una estatua, girada hacia la ventana, desde donde la tormenta jugaba su furioso preludio sobre el bosque de estatuas y el Leer más...