***
El crepúsculo abrazaba la vieja mansión Ashcroft, tallando largas sombras en los mármoles fríos mientras la niebla iba sepultando los jardines en un gris imposible. Evelyn alzó el rostro hacia la ventana, permitiéndose un momento más obs...
Las noches de enero acostumbran a ser frías en Granada, pero ese año, el viento aún no decidía si azotar las ventanas con rabia o dejar que el silencio penetrara en las piedras viejas de la ciudad. Carla no tenía predilección por el invierno; ...
El carruaje avanzó entre los verdores de los valles escoceses como el cortejo de un séquito real, arrastrando consigo olores de turba húmeda, helechos y un atisbo de rosas silvestres. Catherine Wilmore dejó caer la cortina de terciopelo, recobra...
La primera vez que lo vio, Lucía pensó que aquel hombre debía de estar perdido: el mercado de abastos rara vez veía hombres como él, trajeados, bien peinados, las manos grandes de dedos largos, pero limpias, cuidadas; no tenían el color ajado ...
—
La nave flota a la deriva sobre un telón de nebulosas violetas. Desde el mirador principal, Daria contempla el fulgor azul de Akka, un planeta prohibido cuya atmósfera burbujea, inabarcable, más allá de las parcas luces del sistema estelar...
Lila Quinn detuvo el coche junto al arcén polvoriento y miró por la ventanilla del conductor el paisaje que se abría ante ella: colinas verdes moteadas de encinas, un arroyo escapando entre los juncos y al fondo, las tejados rojizos de Willow Ben...
Había algo tremendo en los días que nacen con niebla. Algo inminente y suspendido, como el latido de un corazón al borde de desplegar una emoción que aún no tiene nombre. Así eran las mañanas en Belmora, tierra delimitada por la muralla del b...
La lluvia repiqueteaba sobre las tejas envejecidas de la casa Deveraux, disolviendo poco a poco el velo de tierra y polvo que intentaba cubrir su presencia al borde del bosque. Ariana sentía el pecho apretado cada vez que la bruma ascendía por la ...
El teléfono vibró por tercera vez en la noche, intruso incansable entre la penumbra y los suspiros. Victoria se giró entre las sábanas, los ojos abiertos hacia el techo invisible, reconociendo el número que parpadeaba: desconocido, otra vez. Si...
La noche cubría el valle con un manto de misterio cuando Aislinn de Harrow descendió los escalones de la torre sur. El eco de sus pasos en la fría piedra solo era interrumpido por los ocasionales graznidos de las aves nocturnas y el crepitar leja...
Cuentan que nunca se debe pactar con los deseos más profundos. Sin embargo, cuando la noche se despliega en todo su fulgor y la ciudad parece contener el aliento, hay almas dispuestas a dejarse llevar hasta el límite de sus fantasías. Allison, se...
La primera vez que la vio, Lira estaba encaramada a la raíz flotante de un ailanthus virtual, sus pies descalzos colgando sobre una masa de tierra que levitaba con despreocupación artificial en el centro del salón comunal de la nave. Parecía abs...
El perfume a vainilla y rosas llenaba la pequeña iglesia de ladrillos rojos, flotando en ondas suaves sobre los manteles de lino y los lazos de tul. Era junio, y los jardines circundantes estaban estallando en ramos silvestres, casi tan radiantes c...
Era nuestro tercer año de invierno eterno cuando conocí a Kael. La nieve no era una rareza en Ravennar, pero en mi infancia los inviernos cedían ante la promesa de primavera. Ahora, la escarcha era ley, y bajo la débil luz del sol, caminábamos ...
Las sombras serpenteaban entre los antiguos robles, y los susurros de la bruma rozaban las piedras del sendero como dedos que buscan un secreto. Cassia apretó el abrigo contra su pecho, sintiendo cómo la humedad de la noche la abrazaba mientras av...
El vaivén de las olas era un rumor familiar la noche en que Alma regresó a la casa familiar en la costa de Asturias. La recibieron la sal en el aire y la promesa de un horizonte que conocía de memoria, pero también, agazapada entre la bruma, la ...
El aguacero golpeaba los cristales de la torre oeste como un tambor sin compasión, remarcando el latido frenético en el corazón de Alana Wilton. A pesar de la tormenta, la sala de la biblioteca apenas se iluminaba con la luz turbia de la tarde ot...
La penumbra comenzaba a extenderse desde el horizonte como una promesa suave y misteriosa. El lago, liso y oscuro, parecía guardar todas las palabras no dichas, y Anabela lo observaba desde el embarcadero de madera con las manos extendidas sobre la...
La ciudad de Nereida flotaba en los vapores ambarinos de la atmósfera superior de Titán, sus estructuras hechas de compuestos traslúcidos que capturaban como joyas hilos de luz solar. Al atardecer, cuando el hidrometano se tornaba carmesí y la e...
En esta ciudad que nunca duerme salvo en desilusiones, imaginaba a menudo el destino como una telaraña tibia que latía invisible sobre nuestras cabezas, enlazándonos a la deriva. Nombre, edad, dirección, todos datos menores si los labios pueden ...
La noche se cernía sobre la ciudad con un silencioso manto plateado. Calles húmedas por la reciente lluvia reflejaban luces titilantes y destellos, envolviendo a los transeúntes rezagados en un mundo casi onírico. Desde el ventanal de su apartame Leer más...
La escotilla de observación temblaba con la vibración rítmica de los pulsos gravitatorios, parte de la coreografía galáctica que mantenía a la nave Epsilon V a la deriva suave, como un suspiro apenas percibido entre la negrura del Cosmos. Allí Leer más...
Gabriel estaba acostumbrado a dictar órdenes. Su oficina, en el último piso de aquel rascacielos, tenía paredes de cristal y vistas que hacían a cualquiera sentirse pequeño, como un dios observando su imperio. Era el dueño de una firma multimil Leer más...
El aroma de los rosales era casi irreal al caer la tarde en Highbury Court. Penumbra etérea, destellos de última luz tamizando los ventanales altos mientras el día se recogía en la escena de la sala de música y la historia, ahumada de recuerdos, Leer más...
El aroma cálido del café recién hecho impregnaba el pequeño departamento, mezclándose con el perfume sutil de pétalos secos que reposaban en un jarrón de cristal sobre la mesa. Martina los miraba mientras removía el café en una taza blanca, Leer más...
El día que Nyssa Lavigne vio a Damian por primera vez, supo que su vida nunca volvería a ser igual. Algo latía en él, un fulgor oscuro que parecía devorar la penumbra de la tarde mientras la lluvia se deslizaba en gotas perezosas por los ventana Leer más...
Cuando Lira dejó caer la capucha de su capa y sintió el leve cosquilleo de las primeras gotas de la tormenta anunciada esa tarde en el bosque de Sorynth, supo que algo en el mundo se estaba desmoronando. Los relámpagos teñían de púrpura los alt Leer más...