Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi...
Las campanas de San Isaac tañían con parsimonia sobre la vasta ciudad de San Petersburgo, un nombre susurrado por el viento helado que se colaba por los vericuetos de la nobleza y zumbaba inquieto en las esquinas oscuras. Era la primavera tardía d...
Anna Vladímirovna Gúrov miraba el descenso blanco de la neblina sobre el Malecón del Palacio, allí donde los carros de caballos herrados con oro se cruzaban con muchachos descalzos cargando sacos de harina. Su abrigo de terciopelo azul entallaba ...
El aire traía aroma a tierra mojada y jazmín en Tsarskoe Selo, esa noche de junio en que todo cambió. No era raro que los jardines imperiales resplandeciesen después de la lluvia, pero jamás la luna se había mostrado tan generosa ni las estrell...
Moscú, en el gélido invierno de 1816, era un tapiz bordado de luces mortecinas y murmullos de nieves perpetuas. Las calles empedradas lucían un aplomo blanco imperturbable, salvo por las huellas frescas de las sofisticadas carrozas que transportab...
El salón estaba a media penumbra, iluminado únicamente por las llamas vacilantes de una docena de candelabros antiguos, sus luces paseando como dedos dorados por las nervaduras de los tapices y las pieles de oso desparramadas sobre el suelo de made...
El aroma de los rosales era casi irreal al caer la tarde en Highbury Court. Penumbra etérea, destellos de última luz tamizando los ventanales altos mientras el día se recogía en la escena de la sala de música y la historia, ahumada de recuerdos,...
La noche londinense cubría la ciudad con su manto de misterio, tan enigmática como la dama que se deslizaba entre la multitud de la gala del duque de Marlborough. Lady Beatrice Ashcombe, envuelta en un vestido de seda carmesí, destacaba en la reun...
La lluvia golpeaba las altas ventanas de la Biblioteca Vicentina de Westminster, oscureciendo las vidrieras y dramatizando el crepúsculo en el interior. Entre columnas de mármol y estantes de madera carcomida, un perfume a papel envejecido llenaba ...
La noche en que todo cambió quedó grabada en la memoria de Ada como una cicatriz de terciopelo: tierna y dolorosa a la vez, imposible de ignorar. Había sido, hasta ese entonces, una mujer como tantas en el año de 1876, aguardando que la vida tra...
El crepúsculo caía con lentitud sobre los campos de algodón, tiñendo el horizonte de un púrpura indecible. El verano languidecía, cansado y polvoriento, mientras la brisa traía consigo el aroma de buganvillas en flor y de una promesa que aún...
Apenas la mansión Ashcroft despuntaba sobre el sendero abovedado de magnolias, Eleanor sintió ese ya conocido escalofrío que le visitaba cada año en la víspera del solsticio. La primavera aún temblaba en el aire, y las paredes encaladas respir...
Evelyn supo que su destino cambiaría la noche que oyó el llanto de la tormenta deslizarse entre los vetustos robles de Roselyn House. En Georgia, 1868, la guerra no era más que un vago retumbo a lo lejos; sin embargo, los estragos palpitaban aún...
Era el año 1813. En el sombrío y elegante Dresden, donde las sombras de la guerra se mezclaban con la bruma de los ríos y la fragancia de los tilos en flor, Julia von Rabenau caminaba por la galería de mármol del Teatro de la Ópera. Su paso, d...
El perfume de la Tinta Azul
La vieja Cartuja de Maguncia reposa junto a las aguas oscuras del Rin, y sus campanas, gastadas por los siglos, aún saben convocar a los fantasmas del tiempo. Allí es donde empieza este relato, una confesión suspend...
El reloj del gran palacio de Viena repicó once veces, y su eco flotó a través de las galerías, ascendiendo por los vastos corredores como el suspiro de una dama fatigada por el amor y el protocolo. Bajo la pálida luz de la luna, la ciudad respl...
Corre el año de 1848. El viento trae en su aliento un rumor extraño, presagio inquietante de la tempestad que sacude Europa desde París hasta Viena y Berlín. La primavera, sin embargo, ignora el estruendo de los cañones, tejiendo sobre las plaz...
El viento viajaba sin prisa a través de las aguas del Bósforo, rozando las cúpulas y los minaretes de Estambul, trayendo consigo los aromas del cordero asado y la promesa de lluvias lejanas. Había llegado el mes de mayo, y la ciudad se cubría d...
El viento de mayo ondeaba, jugando con los estandartes azul cobalto de la familia D’Aubigny, alzados sobre las almenas del gran Château de Montfleur. Isobel Deveraux sintió, desde la galería de los tapices, que el castillo mismo respiraba – u...
La tarde caía sobre la hacienda Montalbán como un sedoso telón dorado, filtrándose entre los árboles altos y mullidos de los Andes del sur. Mara recogía la falda de lino mientras avanzaba con paso ligero hacia la montaña. Su corazón latía c...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...