El viento de mayo ondeaba, jugando con los estandartes azul cobalto de la familia D’Aubigny, alzados sobre las almenas del gran Château de Montfleur. Isobel Deveraux sintió, desde la galería de los tapices, que el castillo mismo respiraba – u...
El perfume de la noche entraba suavemente por los ventanales abiertos, llevando consigo el rumor sordo de las olas rompiendo a lo lejos. Evelyn se apoyó contra el marco, la seda de su bata rozando apenas sus muslos desnudos. Afuera, la luna decía ...
El puente colgante se lanzaba, tembloroso, a través de la brecha: una delgada línea de metal negro que vibraba al ritmo de los vientos eléctricos. Abajo, a decenas de metros, la ciudad palpitaba como el corazón abierto de un titán; neones viole...
La primera vez que Daniel la vio, Olivia estaba bajo la luz dorada de la lámpara, detrás del mostrador de la galería de arte. Había vendido más cuadros en una tarde de viernes de los que el dueño recordaba en todo el año. No sólo era hermosa...
Cuando el sol caía detrás de la cresta negra de los Montes Uvalin, la ciudad de Silvara se arropaba con las capas plateadas del crepúsculo y las promesas de la magia. La brisa traía el sutil aroma de jacinto y sangre, y en la vieja plaza del mer...
Desde la ventana polvorienta que daba al bosque, la mansión Holloway observaba la noche, tan paciente como un predador hambriento. Había llovido durante horas, y el rocío en las hojas centelleaba bajo la luna recién despierta. Amanda Karnes nunc...
El universo, a veces, da vueltas extrañas para empujar a dos personas a encontrarse. Eso lo supo Adela incluso antes de que la noche comenzara a torcerse en aquel andén de tren, bajo un cielo amenazante que parecía retener toda la lluvia del mund...
La tarde caía sobre la hacienda Montalbán como un sedoso telón dorado, filtrándose entre los árboles altos y mullidos de los Andes del sur. Mara recogía la falda de lino mientras avanzaba con paso ligero hacia la montaña. Su corazón latía c...
La lluvia caía con la suavidad de una caricia sobre el tejado, a lo lejos, cada gota susurrando secretos que sólo los corazones dispuestos podían escuchar. Ana se recostó contra la almohada sintiendo el calor residual de su cuerpo bajo las sába...
La nave de prospección IGR-11 había sido diseñada para soportar tormentas de polvo galácticas, pulsos solares e incluso pasajeros con pasados que preferían olvidar. No obstante, nunca habría estado preparada para contener la maraña de sentimi...
El viento de finales de abril trajo consigo los primeros matices de la primavera y una inquietud casi tangible, como si cada partícula de ese aire cálido portara consigo promesas de cambio. Carolina se detuvo al borde del puente de piedra que cruz...
El atardecer en Valmira tenía algo de un sortilegio viejo, una promesa nunca cumplida que serpenteaba entre los muros áureos del puerto y tejía juegos afilados de sombra y luz sobre el río. A Elira le encantaba sentarse cada tarde en la cornisa ...
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El crepúsculo abrazaba la vieja mansión Ashcroft, tallando largas sombras en los mármoles fríos mientras la niebla iba sepultando los jardines en un gris imposible. Evelyn alzó el rostro hacia la ventana, permitiéndose un momento más obs...
Las noches de enero acostumbran a ser frías en Granada, pero ese año, el viento aún no decidía si azotar las ventanas con rabia o dejar que el silencio penetrara en las piedras viejas de la ciudad. Carla no tenía predilección por el invierno; ...
El carruaje avanzó entre los verdores de los valles escoceses como el cortejo de un séquito real, arrastrando consigo olores de turba húmeda, helechos y un atisbo de rosas silvestres. Catherine Wilmore dejó caer la cortina de terciopelo, recobra...
La primera vez que lo vio, Lucía pensó que aquel hombre debía de estar perdido: el mercado de abastos rara vez veía hombres como él, trajeados, bien peinados, las manos grandes de dedos largos, pero limpias, cuidadas; no tenían el color ajado ...
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La nave flota a la deriva sobre un telón de nebulosas violetas. Desde el mirador principal, Daria contempla el fulgor azul de Akka, un planeta prohibido cuya atmósfera burbujea, inabarcable, más allá de las parcas luces del sistema estelar...
Lila Quinn detuvo el coche junto al arcén polvoriento y miró por la ventanilla del conductor el paisaje que se abría ante ella: colinas verdes moteadas de encinas, un arroyo escapando entre los juncos y al fondo, las tejados rojizos de Willow Ben...
Había algo tremendo en los días que nacen con niebla. Algo inminente y suspendido, como el latido de un corazón al borde de desplegar una emoción que aún no tiene nombre. Así eran las mañanas en Belmora, tierra delimitada por la muralla del b...
La lluvia repiqueteaba sobre las tejas envejecidas de la casa Deveraux, disolviendo poco a poco el velo de tierra y polvo que intentaba cubrir su presencia al borde del bosque. Ariana sentía el pecho apretado cada vez que la bruma ascendía por la ...
Nunca supieron exactamente quién colgaba la ropa en el patio interior de la manzana. Era fácil pensar que fuera la anciana del tercer piso, la pelirroja que siempre llevaba cardigans aunque estuviera a treinta y seis grados; o quizás el muchacho d Leer más...
El hangar palpitaba con un azul frío, punteado de destellos ámbar conforme drones de mantenimiento escaneaban las balizas de la nave Aquila Prime. En la lejanía, la estrella binaria de Eos hacía vibrar el cielo con su dualidad incandescente y mor Leer más...
En el salón apenas iluminado por la lámpara de mesa, Nora demoraba sus dedos sobre el cuello de una botella de vino abierta hacía demasiado. El día había traído consigo la llovizna persistente que pegaba las hojas de los castaños a las baldosa Leer más...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...
El reloj dio las once con un único y seco campanazo metálico; todo el barrio pareció detenerse en ese segundo suspendido, hasta que el murmullo del bar volvió a crecer y la música rellamó atenciones dispersas. Tania se recargó en la barra, tem Leer más...
La terraza del Club Zíngara, encaramada sobre los tejados de la ciudad vieja, vibraba esa noche con el sabor invencible de la víspera de San Juan. La música –un latido inagotable de tambores y sintetizadores– se deslizaba entre los cuerpos sud Leer más...
El fuego de la lámpara apenas alcanzaba a domar la penumbra en la biblioteca circular. Magnus no se movía; su silueta parecía una estatua, girada hacia la ventana, desde donde la tormenta jugaba su furioso preludio sobre el bosque de estatuas y el Leer más...