Había en el aire una dulzura húmeda, el perfume de la brisa al despuntar el verano en la campiña inglesa. La finca de los Montford dormía entre brumas, y el murmullo de las hojas recién lavadas de lluvia era la única compañía de Julian mient...
El carruaje osciló suavemente mientras la tarde londinense se desmoronaba en un crepúsculo azul acero. Eleanor Ashcombe sujetó con pulso firme el lomo gastado de su única novela predilecta, el llamado escudo contra ensoñaciones poco decorosas y...
La primera nevada del invierno llegó, esa madrugada, como si el cielo se hubiera inclinado a besar amorosamente la aldea aislada en las alturas de Surrey. Elise respingó al abrir la pesada puerta de su cabaña; el aire olía a madera húmeda y pro...
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Había en Tarsil, última colonia habitable en el planeta Kuros, una extraña niebla azul que en las tardes caía directamente sobre los acantilados que rodeaban Enclave Rhiannon, la ciudad vertical donde Sera Cardell vivía desde hacía cinco ...
La luz suele cambiar en la ciudad a las siete de la tarde, cuando Marta regresa del pequeño estudio de arquitectura donde pasa sus días entre planos. Las ventanas de su apartamento en el piso diez dan hacia el oeste y reciben, puntualmente, una ca...
La lluvia caía sobre la ciudad de Aylesmere como si el cielo aún llorara por la muerte de los antiguos dioses, y la neblina arrastraba a las sombras entre las lámparas de gas, ocultando criaturas y secretos mejor no nombrados. Lady Marienne Ashcr...
La noche había caído sobre Sudeley Manor como una capa densa y palpitante, el tipo de oscuridad que parecía envolverlo todo en secreto y sumergir las viejas piedras y los jardines descuidados en un estado de expectación silenciosa. Rosalind Have...
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Quizá todo habría acabado distinto si la señorita Clara Harrowby no hubiese abierto aquella compuerta oxidada en el rincón del invernadero. Pero era una tarde de junio y la mansión Dower estallaba en fragancias de lilas recalentadas por la...
Castañeteaban los cristales de la ventana al ritmo del viento de otoño. Ravenhall Manor se alzaba entre la bruma, una silueta entre sombras y recuerdos, como si el vasto caserón vigilara celosamente secretos sepultados bajo las alfombras y entre ...
El carruaje se detuvo entre la bruma plateada del amanecer, encallando en el lodo de un camino solitario. Lucy Ashcroft, aún envuelta en los abrigos de viaje, sintió cómo el mundo enmudecía más allá del vidrio mojado. La lluvia, persistente, t...
Cuando la nave Cygnet emergió del pliegue gravitacional, Lyra aún no había dejado de pensar en la última vez que tocó el suelo. Aquella tierra cubierta de humedad y hojas pronunciadas, aquel aroma dulzón y penetrante de la primavera en Eridani...
El sonido rítmico de la lluvia acariciaba los ventanales de la cafetería, dibujando surcos líquidos en el cristal empañado. Julia apenas reparaba en el murmullo constante a su alrededor; sentada junto a una mesa en la esquina, con una libreta an...
El Carruaje Negro avanzaba despacio por el bosque cubierto de relente; su farol apenas arañaba la niebla densa. A su paso, las zarzas se apartaban como si reconocieran la majestad de quien viajaba dentro. Lady Mirabel Cresswell sostenía la cortina...
La noche se extendía como un tul negro sobre la ciudad, salpicando las calles de un terciopelo líquido que absorbía los sonidos y devolvía tan sólo ecos del viento. En la penumbra, la vieja mansión de los Hawthorne erguía sus torres como lanz...
El viento jugaba con las cortinas, haciéndolas bailar en la penumbra de la sala. Afuera, la lluvia golpeaba el cristal como si quisiera llamar la atención de quienes habitábamos la mansión Primrose. Siempre me pregunté qué era más inquietante...
Había una melancolía particular en las últimas horas de la tarde londinense durante el año de 1814. Las luces de las lámparas titilaban en los salones, resplandor de cera y aguardiente prendido en los rostros de los hombres y mujeres que iban g...
Era una noche en la que el viento soplaba suave, revolvía las cortinas como si jugara con secretos demasiado preciados para ser nombrados en voz alta. El reloj marcaba las dos tras medianoche y, sin embargo, Clara seguía sentada en la mecedora del...
Charlotte no estaba segura de cuánto tiempo llevaba despierta cuando el sonido de la alarma sacudió la nave. Había quedado dormida con el peso de las horas numéricas deslizándose sobre sus párpados, cada cifra un recordatorio gentil de la sole...
Había amanecido gris y tibio, como ocurre con frecuencia en Nueva York a principios de marzo, cuando la promesa de la primavera flota en el aire, pero el frío aún muerde los tobillos desabrigados de los incautos que se apresuran por las aceras hÃ...
La primera vez que vi el espejo de la cámara oeste, una neblina púrpura se arremolinaba en su superficie y, por un instante, creí descubrir el futuro en sus profundidades. Años atrás, habría ignorado la llamada silenciosa de un artefacto prohi...
Nunca supieron exactamente quién colgaba la ropa en el patio interior de la manzana. Era fácil pensar que fuera la anciana del tercer piso, la pelirroja que siempre llevaba cardigans aunque estuviera a treinta y seis grados; o quizás el muchacho d Leer más...
El hangar palpitaba con un azul frío, punteado de destellos ámbar conforme drones de mantenimiento escaneaban las balizas de la nave Aquila Prime. En la lejanía, la estrella binaria de Eos hacía vibrar el cielo con su dualidad incandescente y mor Leer más...
En el salón apenas iluminado por la lámpara de mesa, Nora demoraba sus dedos sobre el cuello de una botella de vino abierta hacía demasiado. El día había traído consigo la llovizna persistente que pegaba las hojas de los castaños a las baldosa Leer más...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...
El reloj dio las once con un único y seco campanazo metálico; todo el barrio pareció detenerse en ese segundo suspendido, hasta que el murmullo del bar volvió a crecer y la música rellamó atenciones dispersas. Tania se recargó en la barra, tem Leer más...
La terraza del Club Zíngara, encaramada sobre los tejados de la ciudad vieja, vibraba esa noche con el sabor invencible de la víspera de San Juan. La música –un latido inagotable de tambores y sintetizadores– se deslizaba entre los cuerpos sud Leer más...
El fuego de la lámpara apenas alcanzaba a domar la penumbra en la biblioteca circular. Magnus no se movía; su silueta parecía una estatua, girada hacia la ventana, desde donde la tormenta jugaba su furioso preludio sobre el bosque de estatuas y el Leer más...