En la atalaya del castillo de Escontia, donde la niebla y las mareas eran antiguas confidentes y las gárgolas velaban las ventanas, Annelise Biscardi se había acostumbrado a las vigilias. Dormía ligero, o no dormía, y gastaba las noches escribie...
La fina línea que separa la noche del amanecer parece trazar su propia frontera sobre los tejados de la ciudad. Álvaro la observa desde la ventana de su pequeño estudio, donde cámaras antiguas y rollos de película en blanco y negro se apilan co...
A veces, las ciudades tienen un cierto pulso, un latido propio que golpea con fuerza la piel de quienes caminan bajo sus farolas. Sevilla, en pleno junio, ardía bajo el sol como si la ciudad misma quisiera quemar el recuerdo de cualquier imposible....
La primavera se cernía sobre Yorkshire con la promesa de cielos limpios y fragantes magnolias, pero ese año, el clima parecía querer desmentirlo. Una llovizna persistente aislaba el valle, humedeciendo las piedras ancestrales de Langley Manor y e...
Lucía sentía el cosquilleo de la anticipación reptando bajo su piel, mientras las luces de la ciudad se filtraban por la ventana del salón. El apartamento de Daniel, en pleno corazón del viejo barrio, olía a madera antigua y a vino tinto. El r...
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Una luz iridiscente bañaba el corredor principal de la nave Beatrix, un resplandor reflejado en el cerco de oxígeno que rodeaba el domo de observación. Khiara detuvo su paso frente al ventanal, abstraída por el infinito azul-violeta de la n...
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El reloj del despacho marcaba las siete y media cuando Olivia cerró el último correo y dejó escapar un suspiro cansado. Afuera, la ciudad de Nueva York hervía aún, un palpitante mar de luces y ruidos que no conocía el descanso. Al echarse...
Hay noches en que las lunas se rozan en el firmamento: una, azul y voluble, la otra, encarnada y constante. Cuando ocurre, los más sabios cierran sus puertas, pues el velo entre los mundos se vuelve frágil y el peligro de perder el alma se baila e...
El vapor de la noche caía pesado sobre el antiguo barrio de Saint-Germain. Era la hora en la que los relojes parecían moverse a destiempo, y las ventanas acuñaban sombras tibias, más densas que los recuerdos. Mathilde volvía a casa después de ...
Bajo la extraña claridad de aquel atardecer, cuando las persianas filtraban la luz en franjas doradas sobre el cuerpo, la ciudad había comenzado a calentar el asfalto, anunciando la llegada del verano, y la piel de Julia reconocía el ritual: el o...
Había en Viena, en los días en que el invierno se extendía como un vestido de tul sobre el Danubio, fiestas que no eran más que justificaciones elegantes para el roce de manos cosmopolitas y miradas que narraban todo lo que no podía decirse...
Era pleno otoño en la ciudad, y el campus de la universidad exudaba una melancolía particular: hojas doradas aterciopelaban los senderos entre las facultades, y todos parecían caminar más despacio. Elena, una estudiante de literatura avanzada, r...
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Sofía había aprendido a leer el lenguaje de las estrellas antes que el de los hombres. Nació entre luces y sombras en la colonia orbital Petal-9, una cúpula grandiosa suspendida en la órbita solar interior, allí donde el vidrio es más re...
El mar brilla como una lengua viva bajo el lomo del crepúsculo. El verano acaba de empezar pero Julia ya se siente exiliada a su propio país secreto, ese que se redibuja cada vez en la frontera movediza entre el agua y la arena: la playa de Padua....
El castillo de Esloria era una extensión de la propia niebla: torres plateadas envueltas en vapor azul, jardines de espinas cubiertos de rocío y una luz temblorosa que nunca terminaba de definirse en aurora o crepúsculo. Allí, la rutina de la co...
La noche era toda promesa, una lenta caída de setiembre cuya brisa olía a lirios podridos y madera húmeda. Camille se asomó al ventanal, sintiendo que su cuerpo vibraba de anticipación, el leve zumbido de la piel bajo el camisón de seda. Allá...
El reloj marcaba las horas lentas con un eco dilatado en la biblioteca de la Casa de Cultura. Candelaria había aprendido el arte del silencio entre estantes polvorientos, arrullada por el roce de papel antiguo y la melodía fatiga de las lluvias de...
En la residencia de verano de los de Montelieu, la primavera de 1898 se insinuaba tiernamente por entre las persianas entreabiertas y los corredores cargados con el aroma de las mimosas. Jeanne, la hija menor de los Montelieu, no podía resistir la ...
El bullicio de la ciudad se filtraba a través de las persianas, una especie de murmullo espeso que era, a la vez, banda sonora y telón de fondo. La calle se extendía bajo la ventana de Élise como una arteria repleta de luces rojas y destellos de...
Tanis creyó en la imposibilidad durante años, igual que había creído, de niña, en el principio de lo inevitable y lo milagroso. Pero el tiempo en las colonias artificiales de Hyperion enseñaba que cualquier milagro venía cargado de fracturas....
Nunca supieron exactamente quién colgaba la ropa en el patio interior de la manzana. Era fácil pensar que fuera la anciana del tercer piso, la pelirroja que siempre llevaba cardigans aunque estuviera a treinta y seis grados; o quizás el muchacho d Leer más...
El hangar palpitaba con un azul frío, punteado de destellos ámbar conforme drones de mantenimiento escaneaban las balizas de la nave Aquila Prime. En la lejanía, la estrella binaria de Eos hacía vibrar el cielo con su dualidad incandescente y mor Leer más...
En el salón apenas iluminado por la lámpara de mesa, Nora demoraba sus dedos sobre el cuello de una botella de vino abierta hacía demasiado. El día había traído consigo la llovizna persistente que pegaba las hojas de los castaños a las baldosa Leer más...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...
El reloj dio las once con un único y seco campanazo metálico; todo el barrio pareció detenerse en ese segundo suspendido, hasta que el murmullo del bar volvió a crecer y la música rellamó atenciones dispersas. Tania se recargó en la barra, tem Leer más...
La terraza del Club Zíngara, encaramada sobre los tejados de la ciudad vieja, vibraba esa noche con el sabor invencible de la víspera de San Juan. La música –un latido inagotable de tambores y sintetizadores– se deslizaba entre los cuerpos sud Leer más...
El fuego de la lámpara apenas alcanzaba a domar la penumbra en la biblioteca circular. Magnus no se movía; su silueta parecía una estatua, girada hacia la ventana, desde donde la tormenta jugaba su furioso preludio sobre el bosque de estatuas y el Leer más...