——
El laboratorio permanecía en la penumbra, la luz fría de las lámparas apenas rebotando en los cristales de las cápsulas de aislamiento. Afuera, la ciudad vibraba con esa pálida vida eléctrica que siempre le pareció a Isabella tan dist...
Me cuesta recordar la primera vez que escuché “Blackbird” en la voz de Daniel. Si cierro los ojos aún siento cómo temblaban mis piernas, sentada en el minúsculo borde del sofá, la guitarra entre sus manos como una promesa y el sol ahogándo...
15 de septiembre
He decidido, con una mezcla de urgencia y cansancio, que este cuaderno será mi confidente. En estas páginas, escribiré de Lysander y Cora, del Palacio de Humo y de las noches donde no sé cuál de los dos amo verdaderamente. Qu...
El reloj de la vieja biblioteca marcaba las diez cuando Clara entró, con el cabello perlado por la humedad de la noche y un abrigo gris que le llegaba casi hasta los tobillos. El aire olía a historia, a papel fatigado y ecos mudos, y la joven lo a...
El cielo estaba ceniciento esa tarde en la ciudad de Edimburgo, una de esas tardes eternamente suspendidas entre el final de un marzo aún frío y el nacimiento tímido de la primavera. Las mejillas de Fiona Ardley ardían al contacto con el viento ...
La noche en que todo cambió quedó grabada en la memoria de Ada como una cicatriz de terciopelo: tierna y dolorosa a la vez, imposible de ignorar. Había sido, hasta ese entonces, una mujer como tantas en el año de 1876, aguardando que la vida tra...
Todo parecía envuelto en esa cálida bruma dorada del crepúsculo cuando Clara, con una lenta cadencia, cerró la ventana que daba al jardín. La casa, un refugio temporal en la ladera, se encontraba a punto de soltarle al mundo lo que aún guardab...
***
En el pabellón lateral de la estación orbital Helix Z-3, las estrellas vibraban contra los ventanales acristalados como un latido lejano, incomprensible. Tan lejos de la vieja Tierra, el paso del tiempo era una ilusión y los días se derrama...
El crujir de la puerta principal se mezcló con el zumbido constante de la cafetera industrial. Era miércoles por la tarde y La Perla Roja apenas superaba la docena de clientes desperdigados entre sofás raídos y sillas de hierro. Alba tenía un r...
La noche caía sobre Aradia como una promesa y una amenaza. El aire, impregnado del perfume de los cedros mágicos, parecía arder sobre la piel extendida de la ciudadela, donde las torres de plata y ónice relucían bajo la luna ceñida de nubes vi...
La niebla se alzaba densa sobre las colinas de Willow Creek, vistiendo de seda los álamos que custodiaban la vieja mansión Holloway. Era una noche como cualquier otra –pegajosa con la promesa de lluvia, perfumada con la amenaza de tormenta– y ...
A veces creo que todo lo que perdí lo busco en las calles de esta ciudad, donde las ventanas siempre resplandecen con promesas ajenas. Es un día de otoño, los árboles han aprendido por fin a rendirse, y yo, Inés, me debato entre quedarme o huir...
El crepúsculo caía con lentitud sobre los campos de algodón, tiñendo el horizonte de un púrpura indecible. El verano languidecía, cansado y polvoriento, mientras la brisa traía consigo el aroma de buganvillas en flor y de una promesa que aún...
El eco de las cigarras se arrastraba por los mórbidos jardines de Tara, entre las magnolias que apenas comenzaban a abrirse bajo la humedad de junio. Scarlett O’Hara paseaba por los interminables corredores de aquel gran caserón con el alma agit...
No era amor. Al menos, no al principio. Allí, entre las tensas luminiscencias de la Estación Caronte, más allá de las tormentas eléctricas de Titán y de la atmósfera que a menudo le parecía menos pesada que su propio corazón, lo que sentía...
La lluvia caía como una promesa olvidada sobre los tejados de la ciudad. A veces, en las primeras horas de la madrugada, el sonido llegaba al apartamento de Lucía como un susurro, como el roce de una caricia que nunca fue, una llamada desde otro t...
En el confín del imperio de Valoria, donde los bosques arden en tonos carmesí y la niebla baja de las montañas como un manto hechizado, Elara miraba el horizonte desde la terraza de obsidiana. Sus ojos, tan grises como las nubes tempestuosas que ...
El reloj de la sala marcaba las tres y cuarto de la madrugada. Un viento helado se deslizó por las rendijas de las ventanas, haciendo resentir a Alexandra incluso debajo de la gruesa manta que la cubría en el pequeño estudio. Afuera, la luna llen...
La lluvia caía, mansa, contra los ventanales del café. El reloj de la pared marcaba las siete y cuarto, y cada vez que una gota se deslizaba por el vidrio, brillaba brevemente en el neón azul del letrero exterior. Era una noche solitaria de marzo...
Apenas la mansión Ashcroft despuntaba sobre el sendero abovedado de magnolias, Eleanor sintió ese ya conocido escalofrío que le visitaba cada año en la víspera del solsticio. La primavera aún temblaba en el aire, y las paredes encaladas respir...
La noche se cernía sobre la ciudad con un silencioso manto plateado. Calles húmedas por la reciente lluvia reflejaban luces titilantes y destellos, envolviendo a los transeúntes rezagados en un mundo casi onírico. Desde el ventanal de su apartame Leer más...
La escotilla de observación temblaba con la vibración rítmica de los pulsos gravitatorios, parte de la coreografía galáctica que mantenía a la nave Epsilon V a la deriva suave, como un suspiro apenas percibido entre la negrura del Cosmos. Allí Leer más...
Gabriel estaba acostumbrado a dictar órdenes. Su oficina, en el último piso de aquel rascacielos, tenía paredes de cristal y vistas que hacían a cualquiera sentirse pequeño, como un dios observando su imperio. Era el dueño de una firma multimil Leer más...
El aroma de los rosales era casi irreal al caer la tarde en Highbury Court. Penumbra etérea, destellos de última luz tamizando los ventanales altos mientras el día se recogía en la escena de la sala de música y la historia, ahumada de recuerdos, Leer más...
El aroma cálido del café recién hecho impregnaba el pequeño departamento, mezclándose con el perfume sutil de pétalos secos que reposaban en un jarrón de cristal sobre la mesa. Martina los miraba mientras removía el café en una taza blanca, Leer más...
El día que Nyssa Lavigne vio a Damian por primera vez, supo que su vida nunca volvería a ser igual. Algo latía en él, un fulgor oscuro que parecía devorar la penumbra de la tarde mientras la lluvia se deslizaba en gotas perezosas por los ventana Leer más...
Cuando Lira dejó caer la capucha de su capa y sintió el leve cosquilleo de las primeras gotas de la tormenta anunciada esa tarde en el bosque de Sorynth, supo que algo en el mundo se estaba desmoronando. Los relámpagos teñían de púrpura los alt Leer más...