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El sonido de la lluvia golpeando el tejado era una música constante, rítmica, que lo acompañaba en esas noches en las que el resto del mundo parecía caer en el letargo. Habían pasado seis años desde que Samuel había dejado el pequeño pu...
La lluvia caía en cortinas tupidas, arrebatando a los ojos curiosos cualquier detalle salvo el murmullo hondo del bosque y el vínculo impenitente del fango con la tierra. Aurora de Castroviejo se mantenía erguida bajo el pórtico de roble de la v...
El primer trueno sacudió la pequeña cabaña justo cuando Claire Fraser se dejó caer pesadamente sobre el colchón, exhausta tras el largo día recogiendo hierbas en el bosque. Afuera, la lluvia tamborileaba sobre el tejado como si deseara a toda ...
El laboratorio flotaba en la órbita baja de Gaia IV, la Tierra remanente, y Nira se volvió a mirar el vasto océano de nubes que hervían bajo la cúpula de observación. Más allá de la escafandra de cristal y los paneles relucientes de la estac...
En algún lugar entre el rugido de las turbinas y el tintineo flojo de los vasos en la bandeja, Julia sintió que su vida entera se reacomodaba. Nunca creyó que un avión fuera un lugar propicio para el cariño, menos aún para esa clase de magn...
La taberna de Cristal Verde resplandecía bajo los últimos rayos del sol, incrustada como una joya en la plaza principal de Keldavir, una ciudad tan antigua como las colinas verdes que la rodeaban. Grupos de viajeros, mercaderes y soldados abarrota...
La víspera de Todos los Santos había caído suave y tétrica sobre el pequeño valle escocés, cubriendo el paisaje en bruma y plateando los tejados de la antigua Kincaird House. El reloj del vestíbulo anunció la medianoche con un sonido profund...
El viento de Edimburgo había aprendido a silbar incluso entre los muros más gruesos del Castillo; una melodía caprichosa y viva que a veces se llenaba de niebla, a veces de un perfume sutil, el de alguien inesperado. Aquella noche el aire olía a...
Cuando los circos ambulantes llegaban al condado de Clayton, el polvillo del camino parecía más dorado, y hasta los pájaros posados en el sauce parecían ansiosos por saber las novedades. En 1871, la reconstrucción en Georgia había dejado cicat...
La noche descendía sobre Tara como una caricia, envolviendo la tierra rojiza y los jardines perfumados en un abrazo cálido. Los grillos cantaban en la espesura y el aire cargado de fragancia a madreselva buscaba colarse por cada ventana abierta. E...
Fragmentos en el Obturador del Tiempo
Secretos Revelados a Contraluz
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Las luces de la cúpula derramaban, como algodón fluido, su brillo pálido en las plantas del invernadero orbital, y en ese aire tibio, a medio camino entre el día y la no...
En la terraza de un café diminuto, con manteles a cuadros y farolillos trémulos colgados sobre la baranda, Clara se preguntaba cómo alguien podía reencontrarse con el pasado sin romperse. Miraba la avenida bulliciosa, las luces de los coches, mÃ...
Las nubes rodaban como bestias perezosas sobre los riscos de Asheray, formando remolinos de niebla azulada que lamían las cornisas de piedra y los altos ventanales del Castillo de Yelmar. La luz del amanecer, rota como espejos antiguos, teñía las...
El sol caía con la sobriedad dorada de las tardes de fines de septiembre sobre Savannah, encendiendo el aire quieto y vibrante de perfumes. Las magnolias en la entrada de la mansión Hayden exhalaban una fragancia antigua y untuosa. Olían a lujuri...
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Polly recordaba perfectamente la tarde en que Ruth llegó a Savannah: las cigarras cantaban con más estruendo que nunca y el calor del verano, como solo puede ser en Georgia, presionaba contra las mejillas como si quisiera dejar huella. Los to...
Las lluvias de aquel abril en el sur parecían nunca cesar, convirtiendo los caminos polvorientos en arterias de lodo y desesperanza. Cualquier alma viviente, gentil o esclava, sentía en la piel el peso húmedo de la primavera, una estación llena ...
Las nubes pesadas rodaban sobre el tejado del viejo invernadero mientras la luz ambarina del crepúsculo atravesaba los cristales rajados, bañando de oro y carmesí el interior de la estancia. Elena sostenía entre las manos una magnolia recién co...
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La ciudad de Elydris dormía en la profundidad de la noche orbital. Los domos fluorescentes tiznaban la geoda artificial que cubría la colonia, iluminando un cielo sin estrellas más allá de los paneles de defensa. Allá arriba, la galaxia gi...
Las luces de la ciudad titilaban tímidamente a través de la ventana de la sala. Claudia se había detenido junto al cristal, contemplando el vaivén de los autos allá abajo y preguntándose cómo era posible que todo pareciera tener sentido desde...
El viento nocturno danzaba entre los árboles centenarios, arrojando destellos plateados sobre el sendero pétreo que cruzaba el Bosque de Timary. Allí, donde las ramas se entrelazaban como los dedos de un amante ansioso, la oscuridad parecía lati...
Nunca supieron exactamente quién colgaba la ropa en el patio interior de la manzana. Era fácil pensar que fuera la anciana del tercer piso, la pelirroja que siempre llevaba cardigans aunque estuviera a treinta y seis grados; o quizás el muchacho d Leer más...
El hangar palpitaba con un azul frío, punteado de destellos ámbar conforme drones de mantenimiento escaneaban las balizas de la nave Aquila Prime. En la lejanía, la estrella binaria de Eos hacía vibrar el cielo con su dualidad incandescente y mor Leer más...
En el salón apenas iluminado por la lámpara de mesa, Nora demoraba sus dedos sobre el cuello de una botella de vino abierta hacía demasiado. El día había traído consigo la llovizna persistente que pegaba las hojas de los castaños a las baldosa Leer más...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...
El reloj dio las once con un único y seco campanazo metálico; todo el barrio pareció detenerse en ese segundo suspendido, hasta que el murmullo del bar volvió a crecer y la música rellamó atenciones dispersas. Tania se recargó en la barra, tem Leer más...
La terraza del Club Zíngara, encaramada sobre los tejados de la ciudad vieja, vibraba esa noche con el sabor invencible de la víspera de San Juan. La música –un latido inagotable de tambores y sintetizadores– se deslizaba entre los cuerpos sud Leer más...
El fuego de la lámpara apenas alcanzaba a domar la penumbra en la biblioteca circular. Magnus no se movía; su silueta parecía una estatua, girada hacia la ventana, desde donde la tormenta jugaba su furioso preludio sobre el bosque de estatuas y el Leer más...