El rumor de la ciudad era un telón de fondo constante, inmutable, casi reconfortante en su perpetuo bullicio. Julia caminaba por la acera atestada de gente absorta en sus propios mundos, huyendo del sol de junio tras las alas transeúntes de la ave...
El reloj de la estación tenÃa sus manecillas ancladas en las seis y quince. Fuera cierto el rumor o no, muchos decÃan que nadie lograba recordar cuándo habÃa funcionado ese reloj por última vez. El vapor gris del tren se enredaba en la tarde, ...
La lluvia caÃa con insistencia sobre la ciudad de San Francisco, empañando los ventanales del pequeño estudio de danza donde Emilia se refugiaba cada jueves por la tarde. Afuera, los coches se detenÃan en medio del tráfico, sus luces rojas y bl...
En algún lugar entre el rugido de las turbinas y el tintineo flojo de los vasos en la bandeja, Julia sintió que su vida entera se reacomodaba. Nunca creyó que un avión fuera un lugar propicio para el cariño, menos aún para esa clase de magn...
La brisa siempre lleva un eco propio en las calles de Manhattan. Bajo la luz frÃa de los faroles, todo parece dejarse arrebatar por un misterio dulce e inclemente, como las noches de octubre en que la ciudad se funde en una bruma silenciosa y cada ...
El ruido de la bicicleta aún resonaba en las piernas de Nora cuando detuvo su avance junto al canal. Era un martes con sabor a viernes, de esos donde el aire todavÃa conserva tibio el olor de los mercados y los paseantes insisten en no dejarse ven...
A veces, la ciudad parece ocultar sus propias verdades entre el brillo de las luces de neón y el retumbar constante de los pasos sobre el asfalto mojado. Pero en este rincón del mundo que apenas duerme, donde los dÃas largos se desvanecen en noch...
El vestido era amarillo, pero no cualquier amarillo: un tono vibrante, casi insolente, entre mostaza y sol, con pequeños bordados azules brillando en la tela como diminutas constelaciones. Al examinarlo sobre el maniquà junto a la ventana de su at...
"¿Entonces eso es un s�"
La vibración sutil de la pregunta flotó en el aire cargado del jueves noche. El bar del hotel ParÃs Boutique apenas murmuraba, sus luces rojas espejeaban en los cristales. Fuera, la lluvia manchaba la ciudad. Nicole ...
La noche se cernÃa sobre la ciudad con un silencioso manto plateado. Calles húmedas por la reciente lluvia reflejaban luces titilantes y destellos, envolviendo a los transeúntes rezagados en un mundo casi onÃrico. Desde el ventanal de su apartame Leer más...