Corría el invierno y la tarde caía, silente y regia, sobre los tejados de Boston. El viento, helado, se colaba por entre los postigos de la casa de la familia Merriweather, revolviendo cortinas y pensamientos por igual. Corina ajustó el chal de s...
Quizá jamás podría relatar este episodio sin que mi pulso tiemble tan revuelto como el primer día en que lo viví. Me llamo Bethany Leigh, y la respetable calma de mi vida en Concord habría seguido inmaculada de no ser por la llegada del joven ...
Al caer la tarde, cuando ya las calles de Nueva Orleans comenzaban a arder suavemente con los reflejos rosados del crepúsculo, Clarisse Deveraux contemplaba el jardín a través de la ventana del salón. El calor adormecedor de junio parecía imbui...
La mansión de los Erard dormitaba entre sombras y hojas susurrantes. El verano, cargado de una humedad que pegaba la ropa al cuerpo y trastornaba el sueño, parecía habitar en cada rincón de la casa, apagando los límites entre afuera y adentro. ...
Todo comenzó una mañana de otoño, cuando el aire afuera del internado Saint Clarice traía promesas de lluvia y secretos. Isabella caminaba por el pasillo principal, presintiendo la llegada de algo distinto. A los veintiséis años, era la nueva ...
La brisa tibia del verano recorría el melocotonar, mezclando en sus notas el dulzor de la fruta madura y el recuerdo de tiempos pasados. Lydia siempre había amado ese crepúsculo dorado que bañaba las colinas de Surrey; el sol, suspendido sobre l...
El primer trueno sacudió la pequeña cabaña justo cuando Claire Fraser se dejó caer pesadamente sobre el colchón, exhausta tras el largo día recogiendo hierbas en el bosque. Afuera, la lluvia tamborileaba sobre el tejado como si deseara a toda ...
La noche descendía sobre Tara como una caricia, envolviendo la tierra rojiza y los jardines perfumados en un abrazo cálido. Los grillos cantaban en la espesura y el aire cargado de fragancia a madreselva buscaba colarse por cada ventana abierta. E...
Las nubes pesadas rodaban sobre el tejado del viejo invernadero mientras la luz ambarina del crepúsculo atravesaba los cristales rajados, bañando de oro y carmesí el interior de la estancia. Elena sostenía entre las manos una magnolia recién co...
El sol caía lento en el horizonte, deslizándose sobre el agua como aceite dorado, y el último fulgor se quebraba entre las olas perezosas que lamían la orilla. La playa era un mundillo aparte a esa hora, cuando apenas quedaban risas infantiles y...
La noche palpitaba con ese calor húmedo y misterioso del Sur, tan indescifrable y denso como ciertas melodías susurradas al oído. Por la ventana abierta se colaba el perfume de las magnolias y la cadencia apagada del piano que Laurette tocaba en ...
El aire era pesado, cargado de humedad y perfume a magnolias. El jardín de la casa March rara vez era testigo de secretos tan latenes como los que lentamente, girando y retorciéndose, empezaban a silbar bajo las hojas grandes y los caminos de grav...
Era una noche en la que la luna no podía ocultar su rostro ruborizado tras ningún velo de nube. La habitación se encontraba apenas iluminada por la llama tímida de una vela, cuyo titilar parecía acelerar el pulso del aire, inundando todo con un...
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La casa Murray se erigía sobre la colina como un centinela de otras épocas, sus luces titilando tímidas entre las brumas de mediados de marzo. El matrimonio de Evelyn y Arthur Murray era tan nuevo como la primavera, aunque su nacimiento no h...
El aire estaba impregnado de lilas esa noche, y la brisa jugaba con las cortinas de la habitación donde Lucía se peinaba en el reflejo dorado de un espejo antiguo. Había algo en el ambiente que presagiaba tormenta, y no se trataba solamente de la...
Cuando Olivia Carleton entró en la pequeña librería de Larchmont por accidente, sólo buscaba refugio de la lluvia torrencial que caía en la tarde de mayo. No esperaba toparse con paredes cubiertas de estanterías altas y el dulce aroma a papel ...
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Bajo la Lluvia de Mayfair
Afuera, una lluvia copiosa tejía veredas brillantes sobre el empedrado de Berkeley Street, lanzando tamborileos caprichosos contra los cristales de la amplia ventana del salón. Annabelle de Riverton contempló cómo ...
Gabriel estaba acostumbrado a dictar órdenes. Su oficina, en el último piso de aquel rascacielos, tenía paredes de cristal y vistas que hacían a cualquiera sentirse pequeño, como un dios observando su imperio. Era el dueño de una firma multimil Leer más...