La tarde acariciaba Concord con ese hálito letárgico propio a los domingos de junio. Los viejos castaños, ahora cargados de hojas nuevas, se rendían al susurro del viento, y los pájaros curioseaban entre las ramas. En el corazón de este cuadro...
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La tarde en que Clarissa Alden llegó al viejo caserón de los Witherspoon, la lluvia tejía un denso encaje sobre el cristal de la ventana. Una sinfonía suave, melancólica, que contrastaba con el bullicio de su corazón oprimido por la expec...
La tarde caía gris sobre la ciudad, un manto inacabable de nube y suave llovizna desenredaba las luces de los faroles en la acera. Oriana sintió cómo las gotas se deslizaban por el cuello de su abrigo, mientras ajustaba la bufanda con un gesto ca...
La primera vez que Sue vio a Julia fue por accidente, pero el universo tiene su propio sentido del humor. Habían planeado la apertura de la nueva librería en el barrio para el sábado por la tarde, justo cuando la ciudad parecía querer lavarse la...
La primera vez que Eliana vio a Lucía, la tarde ardía como si el sol quisiera derretir la ciudad. Las baldas de la biblioteca exhalaban un aroma añejo, casi sagrado, y el murmullo de las páginas daban la impresión de que los libros susurraban e...
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El sonido de la lluvia golpeando el tejado era una música constante, rítmica, que lo acompañaba en esas noches en las que el resto del mundo parecía caer en el letargo. Habían pasado seis años desde que Samuel había dejado el pequeño pu...
El viento de Edimburgo había aprendido a silbar incluso entre los muros más gruesos del Castillo; una melodía caprichosa y viva que a veces se llenaba de niebla, a veces de un perfume sutil, el de alguien inesperado. Aquella noche el aire olía a...
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Polly recordaba perfectamente la tarde en que Ruth llegó a Savannah: las cigarras cantaban con más estruendo que nunca y el calor del verano, como solo puede ser en Georgia, presionaba contra las mejillas como si quisiera dejar huella. Los to...
El aire de Madrid era una broma pesada en las noches de julio, y sin embargo, Julia se aferraba a la barandilla de hierro de su balcón como si pudiera detener el tiempo. Dicen que no hay nada como un gran amor para dejar marcas en el alma; y, sin e...
Atlanta solía guardar sus secretos entre las sombras de las magnolias y las callejuelas empedradas bañadas por la luz dorada del atardecer. Era el último verano antes de que el mundo cambiara para siempre, y el olor a hierba recién cortada se me...
En la ciudad de Boston, donde los inviernos parecían eternos y los salones rebosaban de blancura y restricción, vivía Arabella Croft, una mujer con la costumbre de mirar por la ventana más de lo que la estricta cortesía victoriana recomendaba. ...
La ciudad tiembla bajo la luna, esculpida en piedra y vapor, con las farolas encendidas como luciérnagas sobre los bulevares anchos. Berlín respira hondo cada madrugada, y nunca duerme del todo. Las gotas más recientes de abril aún humedecen la ...
Al principio fue solo un destello, un movimiento sutil entre los jardines interminables de la vieja Atlanta, allá por la primavera de un año incierto, cuando el polvo rojizo aún se posaba en cada rama y el sol caía lento sobre las casas señoria...
La niebla caía espesa sobre el lago Montclair, una sábana gris y suave que ocultaba las formas y borraba los contornos, incluso los de los propios recuerdos. En la ribera sur, a medio andar entre árboles hasta entonces dormidos y un sendero de pi...
El calor de la tarde caía como miel espesa sobre los adoquines irregulares de la Plaza Mayor. Sofía sostenía la cámara con ambas manos mientras observaba a Paula, sentada en la terraza de La Milonga entre el rumor amable de vasos chocando y risa...
Lady Cassandra Fairfax sostenía el abanico con una delicada tensión, apenas perceptible para los ojos menos observadores. Sin embargo, cualquier alma sensible advertiría que algo, alguna intranquilidad pulsaba bajo su fachada de aplomo. El salón...
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El crepúsculo tejía hilos rosados entre las ramas desnudas cuando Ailén llegó a la Casa de las Cornamentas. El carruaje había dejado tras de sí la niebla de los caminos, y ahora solo quedaban silencio y el latido sereno de su miedo. La at...
El aroma cálido del café recién hecho impregnaba el pequeño departamento, mezclándose con el perfume sutil de pétalos secos que reposaban en un jarrón de cristal sobre la mesa. Martina los miraba mientras removía el café en una taza blanca, Leer más...