El carruaje avanzó entre los verdores de los valles escoceses como el cortejo de un séquito real, arrastrando consigo olores de turba húmeda, helechos y un atisbo de rosas silvestres. Catherine Wilmore dejó caer la cortina de terciopelo, recobra...
La noche cubría el valle con un manto de misterio cuando Aislinn de Harrow descendió los escalones de la torre sur. El eco de sus pasos en la fría piedra solo era interrumpido por los ocasionales graznidos de las aves nocturnas y el crepitar leja...
El aguacero golpeaba los cristales de la torre oeste como un tambor sin compasión, remarcando el latido frenético en el corazón de Alana Wilton. A pesar de la tormenta, la sala de la biblioteca apenas se iluminaba con la luz turbia de la tarde ot...
Las notas suaves del laúd flotaban por la brisa, casi imperceptibles entre el susurro de las hojas, apenas una pincelada dulce sobre el manto nocturno. Emily Landon se asomó a la ventana de su dormitorio, cuidando de no ser vista por la estricta i...
Lady Evangeline Ashcroft podía sentir el retumbar lejano de los cascos incluso antes de que la niebla escocesa se levantara del todo por encima del páramo. El sonido era regular, seguro, casi arrogante, y solo podía provenir de un hombre que no t...
Corría el año de 1816, en algún rincón perfumado de Inglaterra donde el aire se impregnaba con el aroma de la hierba húmeda y el melancólico murmullo de los sauces que bordeaban el río. En la ancestral propiedad de Ashcombe Hall, la primavera...
El aire estaba impregnado de un delicado perfume a lavanda y rosas, esparcido desde los jardines de la mansión Ashcombe hasta las alturas donde se elevaba la escuela para señoritas del condado de Hertfordshire. Las ventanas arqueadas de la aula pr...
La primavera se cernía sobre Yorkshire con la promesa de cielos limpios y fragantes magnolias, pero ese año, el clima parecía querer desmentirlo. Una llovizna persistente aislaba el valle, humedeciendo las piedras ancestrales de Langley Manor y e...
Había en Viena, en los días en que el invierno se extendía como un vestido de tul sobre el Danubio, fiestas que no eran más que justificaciones elegantes para el roce de manos cosmopolitas y miradas que narraban todo lo que no podía decirse...
En la residencia de verano de los de Montelieu, la primavera de 1898 se insinuaba tiernamente por entre las persianas entreabiertas y los corredores cargados con el aroma de las mimosas. Jeanne, la hija menor de los Montelieu, no podía resistir la ...
París era una flor en decadencia bajo el verano de 1872. Tras los largos meses de la Comuna y la sangre que empapó los adoquines, las calles ahora vibraban con una tensión callada, pobladas de fantasmas más que de paseantes. Marianne de Villeneu...
El Mediterráneo refulgía como una cuchilla de plata bajo el sol de 1895, y la brisa arrastraba hasta el palacio de piedra el eco de un pasado que parecía rehusarse a dormirse. Leona di Fraschini recorría el ala oeste de la villa de su familia, a...
Se necesita un cierto tipo de coraje para enamorarse bajo la luz filtrada de las lámparas de gas, con los toneles de papel secando la tinta de secretos rebosando por doquier. Dicen que el amor es un asunto para los valientes y los insensatos, pero ...
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En el sombrío corazón de Mayfair, donde los carruajes rodaban al compás de los secretos y los faroles tejían destellos de oro sobre el empedrado, lady Eleanor Rivers se deslizaba por el pasillo de la mansión Ashwick con la gracia de un sus...
La mansión Bainbridge, situada en el corazón de Mayfair, era tanto refugio como prisión para Lady Eleanor Ashcombe. Su vida, transcurrida entre salones disfrazados de dorado, tertulias impregnadas del perfume de gardenias y el incesante murmullo ...
El tic-tac del gran reloj de pie se confundía con el retumbar distante de un trueno, oculto entre las nubes que a esas horas encapotaban el cielo sobre Hawthorn Hall. El regente de la imponente mansión, lord Sebastian Ashcroft, se inclinó sobre l...
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Londres, primavera de 1817
La llovizna danzaba, dulce e incesante, sobre los adoquines de Mayfair mientras Lady Arabella Fairfax avanzaba, cubierta con una capa de terciopelo azul que parecía absorber la plata de la niebla. El aire, perfum...
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Lady Charlotte Pembroke retorció la nota entre sus manos enfundadas en seda, el corazón tamborileando bajo el corpiño mientras observaba la ventana empañada por la llovizna de mayo. La misiva era escueta, directa y, peor todavía, conocida ...
Corría el año de 1823 cuando Lady Annetonia Fairchild regresó, por fin, a Graywood, la modesta pero amada propiedad de su familia en algún recodo olvidado de Northumberland. En la vasta tranquilidad del campo, lejos del bullicio londinense y de ...
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La primera vez que lady Emily Stratford vio a lord Gabriel Norwood, supo que nada volvería a ser igual. No porque el vizconde encarnara esa esencia de masculinidad reservada a los poetas románticos –aunque, innegablemente, era apuesto, con ...
Londres, 1869.
Las noches en Mayfair tienen un modo de deslizarse entre las paredes cubiertas de terciopelo, cargadas de promesas apenas susurradas. La mansión Hensley, con su fachada imponente y la luz dorada de sus salones, era el escenario elegi Leer más...