Había una persistente fragancia a lavanda y cera derretida flotando en la buhardilla de la Casa Ashwood. Las ventanas, altas y arqueadas, dejaban entrar la luz temblorosa de la luna, que lanzaba reflejos plateados sobre la alfombra gastada y el íd...
De haber sabido Lady Oriane que el crepúsculo traería más que susurros de promesas incumplidas, no se habría permitido acudir al salón de invernadero. Pero las noches de la Casa Calanthe poseían un magnetismo propio, un rumor de magia e histor...
Aytha se arrodilló en la tierra húmeda, entre las brumas azules que chisporroteaban sobre las raíces retorcidas del manzano antiguo. Todo a su alrededor parecía responder al mágico equilibrio del crepúsculo: los pájaros-búho salían de sus n...
Cuando Lira dejó caer la capucha de su capa y sintió el leve cosquilleo de las primeras gotas de la tormenta anunciada esa tarde en el bosque de Sorynth, supo que algo en el mundo se estaba desmoronando. Los relámpagos teñían de púrpura los alt Leer más...